Puede solicitar el cierre desde la aplicación (Cuenta › Eliminar cuenta) o escribiendo a privacidad@epetplace.com; el procedimiento se describe también en www.epetplace.com/eliminar-cuenta. Al pedirlo, la cuenta queda bloqueada, se cierran todas las sesiones abiertas y se envía un aviso con la fecha en que el cierre será definitivo, 30 días después de la solicitud. Durante esos 30 días puede pedir que revirtamos el cierre escribiendo a hola@epetplace.com; e-PetPlace revisa la solicitud y reactiva la cuenta.
Cumplido el plazo: se eliminan los accesos con Google o Apple y las sesiones; el correo se reemplaza por uno inválido; se eliminan el nombre, el teléfono y la fotografía de perfil; y se eliminan las fotografías de carnets, los archivos de atenciones y las conversaciones con el asistente de cuidado de las mascotas que el titular no comparta con otro miembro de su familia. La ficha y el expediente de salud de esas mascotas se conservan, sin el nombre, el correo, el teléfono ni la fotografía del titular, vinculados a un identificador interno, conforme al §18. Los datos que deban conservarse, como los registros de citas, pagos y facturas, quedan vinculados a ese mismo identificador interno, con el plazo y motivo legal correspondientes (§18); las facturas electrónicas conservan los datos del comprador que exige la normativa tributaria. La seudonimización no elimina la condición de dato personal.
Si la persona integra el equipo de un negocio, al pedir el cierre sale de ese equipo; cumplido el plazo, su nombre se reemplaza por «Ex integrante» en las citas que atendió. El titular de un negocio que tiene otras personas activas en su equipo, citas futuras, pedidos abiertos o dinero pendiente de liquidar no puede cerrar la cuenta desde la aplicación: la aplicación le indica qué falta resolver y le ofrece el camino asistido por correo. Si no tiene nada de eso, al cerrar su cuenta se cierra también su negocio, que deja de mostrarse en la plataforma, sin borrar su historial contable.